El objetivo de este proyecto es fortalecer las capacidades regionales y nacionales de diagnóstico, vigilancia, seguimiento y gestión del virus del cogollo racimoso del banano (BBTV, por sus siglas en ingles) en 10 países productores de banano de África Subsahariana. El proyecto se propone mejorar el acceso a los mercados, reducir al mínimo las pérdidas y salvaguardar los medios de subsistencia dependientes del banano en los países beneficiarios mediante la sensibilización de las partes interesadas, la elaboración de procedimientos operativos normalizados armonizados, la creación de instrumentos basados en las TIC para la gestión del BBTV y la promoción de la producción y el comercio de materiales vegetales libres del virus para la plantación de bananos.
Los bananos, incluidos los plátanos, son un cultivo fundamental para la seguridad alimentaria, el comercio y los medios de subsistencia en África, que da cuenta de casi la mitad de la superficie de producción mundial de bananos. Las frutas, los materiales vegetales de plantación y los productos elaborados se comercializan ampliamente y constituyen una fuente vital de ingresos para muchos pequeños agricultores de la región. Con exportaciones de los países africanos de hasta 700.000 toneladas anuales y previsiones de un crecimiento firme de la demanda mundial, el sector del banano de África podría llegar a producir 36 millones de toneladas y alcanzar un valor de mercado de 32.400 millones de dólares EE.UU. para 2035.
Sin embargo, la rápida propagación del virus del cogollo racimoso del banano (BBTV), un agente patógeno cuarentenario A1 y una de las 100 especies más invasivas del mundo, representa una importante amenaza para la producción de banano en África. En los últimos 15 años, el BBTV se ha propagado agresivamente en 18 de los 42 países productores de banano de África y ha afectado al 80% de las zonas de producción. El BBTV causa graves pérdidas de rendimiento, agravadas por la escasa sensibilización, el bajo nivel de vigilancia, la insuficiente capacidad de diagnóstico y el comercio informal de materiales vegetales de plantación, lo que ha dado lugar a una pérdida económica anual estimada de 200 a 600 millones de dólares EE.UU. en África Subsahariana.