
El proyecto del STDF tiene por objeto abordar dificultades sanitarias y fitosanitarias (MSF) críticas que obstaculizan las exportaciones de hortalizas de Bangladesh, centrándose en los riesgos de plagas, los residuos de plaguicidas y la contaminación microbiana que afectan al acceso a los mercados, especialmente en el caso de las variedades de cucurbitáceas. Parte de esta intervención se centra en mejorar el acceso a las buenas prácticas agrícolas, los métodos de cultivo climáticamente inteligentes, la gestión de la inocuidad de los alimentos, los sistemas de análisis de peligros y puntos críticos de control (APPCC) y los vínculos con los mercados de exportación. Al mejorar la capacidad de los agricultores, exportadores y organismos gubernamentales, el proyecto tiene por objeto aumentar la productividad agrícola, reducir los rechazos comerciales, y mejorar los ingresos y promover al mismo tiempo prácticas agrícolas más seguras y sostenibles y apoyar el crecimiento del sector privado.
Bangladesh produce más de 15 millones de toneladas de hortalizas cada año, pero tiene dificultades para exportar incluso el 0,3% de ese volumen debido a las deficiencias persistentes en materia de cumplimiento de medidas sanitarias y fitosanitarias. En el último decenio, las exportaciones de hortalizas han disminuido un 59%, debido principalmente a la precaria gestión de plagas y plaguicidas, la contaminación microbiana, la escasa rastreabilidad y la limitada capacidad institucional. Las variedades de cucurbitáceas, en particular, se rechazan con frecuencia en mercados clave como la Unión Europea (UE) y el Reino Unido debido a las infestaciones por plagas cuarentenarias y el incumplimiento de las normas en materia de residuos de plaguicidas.
Sobre la base de las conclusiones del análisis basado en el marco P-IMA y respaldado por el STDF (STDF/PPG/831), la finalidad de SAFE BD es hacer frente a estos desafíos en colaboración con las partes interesadas pertinentes. El proyecto adopta un enfoque de asociación entre los sectores público y privado para promover la transferencia de conocimientos, la sostenibilidad institucional y la participación inclusiva a lo largo de toda la cadena de valor. Su principal objetivo es fortalecer la preparación de Bangladesh para las exportaciones de hortalizas, en particular cucurbitáceas. Con ello, SAFE BD también promueve prácticas agrícolas más seguras y sostenibles, al tiempo que apoya el crecimiento del sector privado y aumenta los ingresos de los agricultores.
El proyecto contribuye directamente al logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS):
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Resultado 1: Mejora de la aplicación in situ de los principios de gestión del riesgo de plagas para las variedades de cucurbitáceas por el DAE
El objetivo del proyecto es mejorar la aplicación in situ de los principios de gestión del riesgo de plagas para las variedades de cucurbitáceas destinadas a la exportación mejorando la capacidad del personal del DAE en el terreno. Se prevé que el resultado contribuya a mejorar la vigilancia de las plagas, reducir la prevalencia de plagas perjudiciales y mejorar el cumplimiento de las prescripciones fitosanitarias de los principales mercados de exportación.
Resultado 2: Mejora de la aplicación de prácticas sanitarias y fitosanitarias óptimas por los exportadores y los agricultores
El objetivo del proyecto es que los exportadores y los productores de hortalizas adopten un mayor número de mejores prácticas sanitarias y fitosanitarias para las variedades de cucurbitáceas. Se prevé que estas mejoras ayuden a reducir la contaminación microbiana y los residuos de plaguicidas, mejorar la inocuidad y la calidad generales de las hortalizas exportadas, y reducir al mínimo el riesgo de rechazo.
Resultado 3: Mejora de la vinculación comercial de los exportadores con los compradores institucionales
El objetivo del proyecto es promover el aumento de los vínculos comerciales entre los exportadores de hortalizas de Bangladesh y los compradores institucionales, en particular en la UE, el Reino Unido, Asia Sudoriental y otras posibles regiones. Se prevé que gracias a ello se obtengan nuevos contratos y acuerdos de suministro, lo que se traduciría en un mayor acceso a los mercados y en mayores oportunidades de ingresos tanto para los exportadores como para los agricultores.