Desbloquear financiación para las innovaciones sanitarias y fitosanitarias que catalizan un comercio seguro con miras a alcanzar los objetivos mundiales
8 mins

El sector mundial del desarrollo se enfrenta a un panorama de la financiación en rápida evolución. Según las proyecciones, se prevé que la asistencia oficial para el desarrollo (AOD) experimente una caída de hasta el 17% para 2025, lo que representa el mayor descenso registrado en décadas. Al mismo tiempo, los cambios geopolíticos a mayor escala están contribuyendo a un entorno de la financiación para el desarrollo más restringido, lo que tiene consecuencias críticas para los países en desarrollo.

Pese a estas presiones, la demanda de soluciones sostenibles y de gran impacto para financiar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) sigue aumentando, lo que pone de relieve la urgente necesidad de adoptar enfoques más innovadores, modulables y colaborativos en materia de financiación para el desarrollo.

En este contexto, el Fondo para la Aplicación de Normas y el Fomento del Comercio (STDF) organizó un evento paralelo virtual con ocasión de la Cuarta Conferencia Internacional sobre Financiación para el Desarrollo (FFD4). El evento congregó a expertos en finanzas, especialistas del comercio y profesionales de asociaciones público-privadas para explorar de qué modo los países y los donantes pueden aprovechar las herramientas innovadoras para priorizar y financiar las inversiones de gran impacto en los ámbitos de la inocuidad de los alimentos, la salud de los animales y la preservación de los vegetales con miras a un comercio seguro, de conformidad con la nueva Estrategia del STDF para 2025-2030.
 

Imagen
ALT

Durante los debates se plantearon cinco temas fundamentales:

Reforzar los argumentos a favor de la inversión

Marlynne Hopper, Jefa interina de la secretaría del STDF, subrayó en repetidas ocasiones la necesidad de explorar diversas posibilidades para encontrar soluciones modulables basadas en datos. A través de herramientas como el marco de establecimiento de prioridades de inversión en el ámbito sanitario y fitosanitario para el acceso a los mercados (marco P-IMA) del STDF, el STDF está ayudando a los países a dar prioridad a las inversiones que generan altos rendimientos y aportan un valor estratégico.

En Gambia, se prevé que una inversión de 3,5 millones de dólares EE.UU. en el ámbito sanitario y fitosanitario genere un rendimiento de 52,4 millones de dólares EE.UU. En Burkina Faso, la mejora del control de las aflatoxinas impulsó las exportaciones de maíz y aumentó los ingresos de los agricultores. Bhután logró mejoras en la armonización del ámbito sanitario y fitosanitario con el apoyo del Fondo para la Pandemia, mientras que el proyecto ePhyto, financiado por el STDF, ha permitido a más de 96 países adoptar la certificación fitosanitaria digital, lo que ha redundado en la eficiencia y ha reducido los costos derivados de la negociación de acuerdos bilaterales. Sin embargo, para redimensionar estos éxitos a mayor escala no basta con soluciones técnicas; se requiere una financiación coordinada a largo plazo y asociaciones reforzadas para la aplicación.

Redefinir las prescripciones sanitarias y fitosanitarias como una oportunidad empresarial estratégica

El hecho de presentar las prescripciones sanitarias y fitosanitarias como un valor añadido, en lugar de un costo, puede ayudar a redefinir el modo en que colaboran los actores públicos y privados. Cathy Xi Cao, experta en finanzas, planteó a los participantes el reto de cambiar de mentalidad para dejar de ver los sistemas sanitarios y fitosanitarios como obligaciones en materia de cumplimiento y pasar a considerarlos ámbitos con un gran potencial de inversión. Al posicionar las prescripciones sanitarias y fitosanitarias como factores que contribuyen a la resiliencia de las cadenas de suministro, a la innovación agroalimentaria y a la competitividad del mercado, es posible atraer a nuevas categorías de inversores, que van desde las agroindustrias hasta los inversores de capital riesgo basados en el impacto. A través de ejemplos reales se puso de relieve el creciente interés de los inversores por la rastreabilidad, el control biológico y la infraestructura de la cadena de frío, todos ellos ámbitos en los que las prescripciones sobre inocuidad de los alimentos, sanidad animal y preservación de los vegetales desempeñan un papel fundamental. 

 

Imagen
ALT

 

Desbloquear financiación nueva y no tradicional

Dada la presión a la que están sometidos los presupuestos de los donantes tradicionales, otro tema importante fue la diversificación de las vías de financiación. Se examinaron los bancos regionales de desarrollo y el capital filantrópico, que ofrecen vías alternativas para colmar las lagunas a largo plazo en materia de infraestructura y de prestación de servicios en los sistemas sanitarios y fitosanitarios. Samuel Nganga, Asesor de la CFI, y Cathy Xi Cao, Asesora Financiera, pusieron de relieve los modelos de financiación mixtos, destacando que las garantías a primera pérdida, las donaciones de contrapartida y las inversiones de capital en condiciones favorables podrían ser instrumentos eficaces para atraer la inversión privada. También señalaron la importancia de acompañar los instrumentos financieros de asistencia técnica, instrumentos de mitigación del riesgo y políticas inclusivas a fin de garantizar que las pymes y las demás partes interesadas a lo largo de la cadena de valor puedan beneficiarse en pie de igualdad.

 

Imagen
ALT

 

Reforzar la confianza para posibilitar las asociaciones público-privadas

Rahul Srivastava, Especialista en Asociaciones Publico-Privadas de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), abordó el debate desde la perspectiva de los servicios de veterinaria. Aportó datos inquietantes extraídos de las evaluaciones de las Prestaciones de los Servicios Veterinarios (PVS) de la OMSA: de 140 países, solo 55 tienen un presupuesto de funcionamiento suficiente para mantener las funciones veterinarias básicas. Además, 95 países tienen dificultades para financiar la respuesta de emergencia, a pesar del crecimiento del comercio mundial de ganado y de productos de origen animal.

Aunque es evidente que las restricciones financieras constituyen un reto importante, el orador hizo hincapié en que la confianza es un factor igualmente fundamental en los sistemas sanitarios y fitosanitarios. La capacidad de los servicios de veterinaria y los servicios sanitarios y fitosanitarios para funcionar eficazmente depende no solo de la financiación, sino también de la coherencia de la reglamentación, las reformas jurídicas y la transparencia de los procedimientos. Sin estas bases, incluso las asociaciones público-privadas bien estructuradas corren el riesgo de estancarse.
 

Imagen
ALT

 

Alinearse con los objetivos más amplios de desarrollo y comercio

Una de las principales conclusiones extraídas del debate fue la necesidad de posicionar las inversiones en el ámbito sanitario y fitosanitario como parte integrante de los programas más amplios de desarrollo y comercio. Se reconoció que los sistemas sanitarios y fitosanitarios desempeñan un papel catalizador fundamental, ya sea para hacer avanzar la iniciativa "Una sola salud" y la resiliencia climática o para facilitar la integración regional mediante acuerdos como la Zona de Libre Comercio Continental Africana (AfCFTA).

Ida McDonnell, de la OCDE, hizo hincapié en la importancia de poner fin a la compartimentación sectorial e incorporar la escalabilidad y la sostenibilidad al diseño de los proyectos desde su concepción. Esto conlleva integrar las prioridades sanitarias y fitosanitarias en los planes nacionales de inversión, garantizar la coordinación entre los distintos ministerios y aplicar los marcos necesarios para lograr efectos sistémicos a largo plazo. A pesar de la disminución prevista de la AOD, la oradora señaló la demanda de asistencia alentadora en el marco de la Ayuda para el Comercio, que en 2023 alcanzó los 50.000 millones de dólares, destinada principalmente a la infraestructura, el entorno normativo y la capacidad productiva.

De cara al futuro

El evento paralelo del STDF con ocasión de la FFD4 puso de relieve que, si bien el panorama mundial de la financiación para el desarrollo está evolucionando, hay una creciente voluntad y cada vez más oportunidades de reflexionar sobre cómo se movilizan los recursos para fomentar un comercio seguro. Con su nueva Estrategia para 2025-2030, que hace especial hincapié en la innovación y la escalabilidad, el STDF está bien posicionado para seguir logrando avances en las conversaciones esenciales, alentar la búsqueda de nuevas soluciones y ayudar a promover enfoques eficaces, contribuyendo de ese modo a encontrar vías alternativas de financiación para los sistemas sanitarios y fitosanitarios.

Puede encontrar información adicional sobre el evento y ver la grabación de los debates aquí.