El objetivo de este proyecto es reforzar la gestión de los riesgos agroalimentarios en frontera en América Latina y el Caribe mediante la elaboración de un marco regional armonizado para apoyar los algoritmos nacionales de evaluación de riesgos y mediante el establecimiento de un sistema digital, modular e interoperable de inspección y vigilancia basado en el riesgo.
El proyecto introduce un enfoque moderno y basado en el riesgo respecto de las inspecciones sanitarias y fitosanitarias, que consiste en utilizar herramientas digitales, la inteligencia artificial y el aprendizaje automático para afrontar mejor los riesgos y optimizar los recursos de inspección. El sistema de inspección y vigilancia basado en el riesgo está concebido como un sistema modular, que permite a los países adoptar y adaptar componentes individuales, como los módulos relativos a las importaciones, las exportaciones o las inspecciones nacionales, en función de sus necesidades y su capacidad. En conjunto, estas características apoyan sistemas de inspección más eficientes capaces de sostener el ritmo del aumento del volumen de comercio, salvaguardando la inocuidad de los alimentos y facilitando el comercio, y ofrecen un modelo que puede adaptarse a otras regiones.
En América Latina y el Caribe, las inspecciones agroalimentarias en frontera siguen dependiendo en gran medida de procedimientos manuales en papel, y muchos envíos se inspeccionan por defecto. Este enfoque es cada vez más insostenible, dado que el volumen y la complejidad del comercio agroalimentario son cada vez mayores, mientras que los recursos de inspección siguen siendo limitados. En consecuencia, los organismos de reglamentación se enfrentan a un mayor número de cargas operativas, retrasos en la inspección y una menor capacidad para identificar los riesgos sanitarios y fitosanitarios y responder eficazmente a ellos.
A pesar del importante papel que desempeña la región en el comercio mundial de productos agroalimentarios —en 2024 representó el 17,2% de las exportaciones mundiales de productos agroalimentarios—, la mayoría de los países carece de sistemas digitales específicos para apoyar la inspección y la vigilancia basadas en el riesgo para las importaciones, las exportaciones y la producción nacional. Colmar estas lagunas es esencial para reducir las cargas de inspección innecesarias, mejorar la eficiencia de la reglamentación y reforzar la protección contra los riesgos sanitarios y fitosanitarios, facilitando al mismo tiempo el comercio.